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CHAU PUNTA,INVICTO Y CAMPEONATO
25/4/07
los palermitanos dieron el batacazo de la jornada al derrotar al lider e invicto peñarol por 2 a 1 en un partido en el cual central fue dueño absolutode principio a fin...
Matías Cresseri dio una función en el Centenario. Se convirtió en el estrategia y dueño de la pelota. Asistió con pases notables, convirtió un gol y conmovió a Castillo.
CENTRAL LE GANO CON CLARIDAD Y LO BAJO DE TODO: EL CLAUSURA Y LA ANUAL (Masiero grita su primer gol en el Centenario. )
en el Centenario... se cayó Peñarol a cuatro días del clásico. Central le ganó con la comodidad en una victoria impactante que no se refleja en el 2:1. Perdió la punta del Clausura y la tabla anual.
Alerta Nacional... se cayó Peñarol. Perdió con Central su condición de invicto en once partidos y mucho más. El primero antes del desafío se desplomó con el último... Se cayó de la punta del Torneo Clausura y la tabla anual a tres fechas del cierre y a cuatro días del clásico. Esta vez, sin el capitán Montero, el barco se hundió... Claro, no es la única explicación.
La derrota no admitió discusión. Central convirtió todos los goles, hasta su involuntario cabezazo a la red en contra de Andrés Fernández. Superó a Peñarol en todos los sectores. Manejó la pelota con fantástica soltura y preocupó siempre a Castillo. Combinó control de pelota con inteligencia. Técnica y movilidad, aperturas para todos los gustos y goles. El 2:1 pareció muy corto para la diferencia en los noventa minutos.
Peñarol sorprendió a propios y extraños por su pobre desempeñó. Su actitud, en el campo, no estuvo a la altura de un equipo que pelea el título.

ATAJADA DE COLECCION

La increíble intervención de Juan Castillo en el arco de la vacía Colombes -merecía una multitud- cuando no corrieron cinco minutos en el Centenario no exhibió una acción casual. La derecha espectacular de Cresseri provocó la atajada del Clausura en una chilena del arquero tan exquisita como el recurso técnico del goleador de alto nivel.

Central desplegó su juego ordenado y ambicioso. Desestabilizó a su adversario en los costados con desbordes profundos. Salió con la misión bien aprendida: ganar puntos para alejarse definitivamente del descenso. "Vamos a atacar" avisó Adán Machado, el técnico. Dicho y hecho.

La contra cara en tono amarillo y negro. Desconectado, con grietas entre sus líneas y sin producción ofensiva. Arévalo Ríos en su cruzada entre los volantes y Nicolás Vigneri con destellos de su aceleración intentaron superar la apatía. Peñarol pareció envuelto en alta tensión. Danubio aseguró sus tres puntos antes de las 19:05. ¿Síndrome del inminente clásico con Nacional?

TODO DE CENTRAL

Cresseri impactó el ángulo superior izquierdo. Castillo no estaba en condiciones de reaccionar. La comodidad de Central en el desarrollo se contrapuso a las dificultades de Peñarol. Capria no encontró sectores de la cancha para asistir a sus compañeros.

Vigneri en carrera a la derecha encendió la esperanza de los aurinegros. Patritti demoró en concretar un avance punzante. Peñarol reaccionó con Vigneri y Schimidt contuvo el grito del brasileño Mendes en el arco de la Ámsterdam.

Heberley Sosa avanzó con decisión en la izquierda y exigió a Castillo con un zurdazo rasante. Central construyó juego y expuso argumentos para pensar en el desequilibrio.

Gregorio Pérez interpretó la alarma encendida y apostó a su carta preferida: Juan Manuel Ortiz. El 4-3-1-2 redobló la intención a una figura táctica con tendencia en el ataque: 4-3-3.

HASTA LOS TRES GOLES...

Alerta Nacional en el Centenario: Olveira eligió el camino incorrecto e intentó jugar para adentro en un envío entreverado de Diego Rodríguez, Patritti capturó como pivote, cedió a la zona central y Cresseri venció a Castillo con calidad técnica. Pelota arriba e imposible.

Los nervios de Peñarol se canalizaron en cuestión de minutos. Ortiz aceleró en el perfil zurdo y Andrés Fernández vulneró su propio arco de cabeza.


La calma nunca abandonó a Central. El juvenil Masiero -reemplazó a Sosa- elaboró una jugada notable con Cresseri y la pelota se elevó sobre el horizontal.


El pronóstico se confirmó en la realidad. Masiero culminó con gran categoría y selló el 2:1 que destruyó a Peñarol.


De Oliveira arrancó y perdió la posibilidad del 3:1. Central desparramó superioridad con absoluta tranquilidad.

José María Franco volvió luego de los dos años sin rodaje oficial. Una chilena bárbara resultó la situación comprometida para Schimidt.


Masiero no acertó con el 3:1 tan cerca. Central festejó y se olvidó definitivamente del descenso. Alerta Nacional en el Clausura: se cayó Peñarol.

PEÑAROL 1:2 CENTRAL ESPAÑOL


Cancha: Estadio Centenario. Juez: Olivier Viera. Líneas: Alvaro Sacarelo y Marcelo Gadea.


PEÑAROL: Juan Castillo; Gonzalo Lemes (65' Serafín García), Luiz Nunes, Nelson Olveira, Diego Rodríguez; Egidio Arévalo Ríos, Omar Pouso, Julio Mozzo (45' Juan Manuel Ortiz); Ruben Capria, Nicolás Vigneri y Silvio Mendes (75' José María Franco). Director Técnico: Gregorio Pérez. Suplentes: Adrián Berbia, Darío Flores, Matías Pérez, Alejandro Reyes.

CENTRAL ESPAÑOL: Jimmy Schmidt; Andrés Fernández, José Puente, Sebastián Díaz, Diego Fernández; Pablo Castro, Francisco Silva, Sebastián Suárez; Matías Cresseri; Paolo Patritti (69' Bruno De Oliveira) y Heberley Sosa (56' Matías Masiero). Director Técnico: Adán Machado. Suplentes: Santiago Morandi, Andrés Larre, Mauricio Ibarra, José Denis, Angel Gutiérrez.

Goles: 51' Matías Cresseri (CE), 53' Andrés Fernández (CE), 62' Matías Masiero (CE), 89' Nelson Olveira (P).

Tarjetas amarillas: 24' José Puente (CE), 65' Egidio Arévalo Ríos (P).
CENTRAL ESPAÑOL


SCHMIDT (6): Dominó los centros que envió Peñarol. ANDRES FERNÁNDEZ (5): Neutralizó los avances de Diego Rodríguez. Vulneró su propio arco en una acción desafortunada. PUENTE (6): Tiene años de garantía. Implacable en la marca. DIAZ (5): Anticipó en el juego aéreo y controló a los rivales. DIEGO FERNÁNDEZ (5): La velocidad de Vigneri lo complicó en el arranque. CASTRO (5): Eficaz en la marca. Jugó con precisión. SILVA (6): Volvió de una contractura y sintonizó la onda colectiva en el mediocampo: Recuperó y pasó rápido. SUAREZ (7): Claridad en el juego y aperturas a los costados. CRESSERI (8): El estrategia, asistencias y remates sensacionales. Castillo le tapó uno imposible y otro conmovió el ángulo superior izquierdo. PATRITTI (7): Levantó vuelo en el segundo tiempo. Potente y de pivote dejó sin reacción a los defensas. SOSA (6): Decisión en el ataque. También regresó de una lesión muscular y mantuvo en jaque a los defensas. MASIERO (7): Entró y confirmó su calidad técnica. Hizo un golazo. DE OLIVEIRA (-): Se asoció a los contragolpes.
Central en doble distinción a Mozzo y Lemes
Los directivos de Central Español, en representación de la institución, realizaron una distinción por partida doble a dos ex jugadores, rivales en cuestión: Julio Mozzo y Gonzalo Lemes.
LOS EX CENTRAL: Gonzalo Lemes y Julio Mozzo jugaron frente a su ex equipo y el reparto de abrazos se extendió a los compañeros y amigos del adversario de turno. Ambos protagonizaron la gran campaña del equipo que dirigió Julio Antúnez. En representación de Central, el presidente Fermín Veiga y directivos distinguieron a los dos jugadores con plaquetas como testimonio de recuerdo.
Central Español vuelve a ser clase "A"     25/11/00
Central Español venció a El Tanque Sisley 3:1 y con esa victoria logró el ascenso a la Primera "A", tras coronarse campeón de la Liguilla. Fénix, que derrotó a Progreso 2:1, obtuvo el derecho a disputar el repechaje para intentar el anhelado ascenso.
El abrazo del ascenso para Central Español.
Central logró el ascenso
El largo festejo de Central Español
VUELVE UN CAMPEON URUGUAYO
El viejo Central festejó a lo grande
La algarabía palermitana por volver a la divisional de privilegio, de la que Central supo ser campeón en el 84', tuvo, como era de esperar demostraciones de todas las edades. Es que el club de Juan López, Carajito Vázquez y Hugo Bagnulo, entre tantos imprescindibles.
INVASIÓN: Faltando diez minutos para terminar el partido, la barra de Central se vino de la cabecera al palco y se aglomeró ante la puerta para invadir la cancha en cuanto pitara Gustavo Méndez el final de la Liguilla. Fue un festejo pleno, con bengalas, sombrillas tricolores palermitanas y tumultuosa vuelta olímpica.
CENTRAL A LA SUDAMERICANA               13/7/07
Central Español confirmaba su presencia en la Copa Sudamericana, donde el 23 de agosto deberá enfrentar a Nacional.
los partidos de la liguilla:
28/06/06. Central Español 2 Rentistas 1, Parque Central.
02/07/06: Nacional 1 Central Español 1, Estadio Luis Franzini
06/07/06: Central Español 2 Rampla Jrs. 0, Estadio Centenario.
09/07/06: Defensor Sp. 2 Central Español 0, Parque Central.
13/07/06: Central Español 0 Danubio 5, Estadio Luis Franzini.
POSICIONES

== Campeón: Defensor Sp 11 puntos; (va con el número 2 a la Libertadores 2007)

== Vice: Danubio 10; (va con el número 3 a la Libertadores 2007)

== Tercero: Nacional 8; (va con el 1 a la Libertadores y además jugará la Sudamericana)

== Cuarto: Central Español 7; (jugará la Copa Sudamericana)

== Quinto: Rentistas, 4.

== Sexto: Rampla Jrs.: 0.
2/12/2007   fecha 14 torneo apertura
INCIDENTES: CENTRALESPAÑOL - DEFENSOR SPORTING
antes de comenzar el encuentro afuera del parque palermo justo atras del la tribuna que da al velodromo se encontraron algunos integrantes de la "banda" de central con hinchas del equipo violeta armandose en el momento alguna escaramuza que no paso a mayores ya que a palazos intervino la policia.
luego en el partido parciales violetas infiltrados en la tribuna palermitana en el segundo gol de su equipo gritaron el mismo provocando a la parcialidad palermitana haciendo gestos ,esto desato el enojo de los hinchas centralofilos y termino todo con muchos golpes de puño y algunas pedradas de tribuna a tribuna .
A puro golpe en plena fiesta
Antes de terminar el partido, algunos hinchas de Central Español y otros de Defensor Sporting tuvieron un intercambio de agresiones. Proyectiles que volaron de un sector a otro y también algunos golpes. Cuando los violetas estaban en pleno festejo, los muchachos del Parque Palermo vinieron por la revancha y ahí las "piñas" impactaron con mayor fuerza. Por suerte la mayoría no les prestó atención y siguió con lo suyo, que no era otra cosa que celebrar.
fuente: "diario el pais" (ovacion)
Se fue un símbolo; murió "El Hugo"...
7/02/08
-"Nací en el mejor barrio del mundo"
En 1835 se celebró el acto de consagración del Cementerio Central, erigido en las afueras de aquel Montevideo amurallado entre el Cubo del Sur y el del Norte encerrando en la península de una de las puntas de la bahía, a la ciudad nueva, hoy ciudad vieja... Allí, por aquel entonces, vivían las familias patricias, las que venían construyendo el país y cuyas fortunas provenían de la riqueza agropecuaria en expansión en los campos del interior. En aquel tiempo, una estrecha calle de tierra unía el camposanto destinado al descanso eterno de los integrantes de esas familias de abolengo que construían panteones con estilos faraónicos --que aún se conservan--, con la también llamada por la corona española, la Muy Fiel y Reconquistadora Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo.

Los años fueron pasando y en las décadas finales de ese siglo XIX y comienzos del XX, comenzaron a brotar como hongos, pegadas al cementerio, unas casitas humildes ocupadas por inmigrantes italianos que venían a hacerse "la América" escapando de la guerra inminente que ensombrecía Europa. Una de esas viviendas exhibía un rudimentario letrero que anunciaba, allí, la existencia del "Almacén de Comestibles de la Nueva Ciudad de Palermo". No estaban en Sicilia --aquellos tanos--, pero el recuerdo de la patria lejana era permanente. Cuando en 1862 se edita el plano de un Montevideo en expansión con el detalle perfecto de la ciudad nueva y los suburbios extramuros que fueron naciendo, la imprenta de Mega y Williams, denomina al caserío ya convertido en villorrio, contiguo al Cementerio Central, con el pomposo nombre que figuraba en el cartel del almacén.

En aquella escenografía de ese Palermo, en la calle Domingo Petrarca No. 910, mismo frente al alto murallón del Cementerio aún en pié, el 23 de julio de 1915, nació Víctor Hugo Bagnulo Fernández, hijo del tano inmigrante Antonio y la gallega María Fernández, siendo el primero de los tres hijos que llegaron después, Juan, Rubén y Ofelia...

BOXEADOR, NADADOR Y FUTBOLISTA

Don Antonio era zapatero y con su esfuerzo construyó una familia de típica clase media de entonces. Era jefe en la fábrica pequeña que había instalado su hermano que, cuenta la historia, tuvo dos hijos -Homero y Elbio-que con el paso del tiempo se convirtieron en prósperos industriales de la industria del calzado. Uno de Nacional, el otro de Peñarol, ambos eran primos del personaje de esta historia que acaba de partir para siempre...

-"Nací en el mejor barrio del mundo", repetía con orgullo hasta sus últimos días, recordando el viejo suburbio, el que recorrió y conoció de botija antes que la construcción de la actual Rambla Sur lo cortara de un tajo borrándole la extensa playa que se llamaba Santa Ana y que moría en el Río de la Plata. Fue antes que Víctor Soliño y el loro Collazo escribieran el inmortal "Adiós mi barrio" cantándole al suburbio que destruyó "la piqueta fatal del progreso"...

Tenía berretines de nadador. Se tiraba en el río ancho como mar, de esa playa hoy desaparecida bajo el asfalto de la Rambla, buscando perfeccionar un estilo que no pudo definir. También quería ser boxeador y un día llegó a la Academia "El Soviet", en la esquina de Gonzalo Ramírez y Santiago de Chile -hoy Boxing Club Palermo-y se puso en manos del entrenador Rafael Le Pera. Allí conoció, nada menos que a Andrés Migues y Manuel Esmoris, dos grandes púgiles de fines de los años veinte...

Fue el fútbol el que lo abrazó para siempre, allí mismo, en los enormes descampados aledaños a la playa Santa Ana. Tiempos sin televisión, sin internet, sin celulares, sin play station ni videojuegos, el fóbal era el entretenimiento más democrático de la botijada... Un día, a comienzos de la década del treinta, quedó fichado en los menores del club del barrio, que había nacido en 1904, fruto de la fusión de dos equipos de la zona, el Solís y el Soriano. Como los dos tenían que morir para dar nacimiento al que ellos fundaron, le pusieron Central por el nombre del Cementerio. Ese Central, que oficialmente dice que nació el 5 de enero de 1905, ya actuaba el año anterior y tenía la sede en Durazno y Santiago de Chile. Allí ficharon Bagnulo, como se decía entonces, cuando el muchacho era inscripto como jugador por un club en la Asociación Uruguaya de Fútbol.

EL RANCHO "LA CUMPARSITA"

La escuela fue para Hugo Bagnulo un lejano recuerdo que apenas quedó en la primaria.

-"Ma’ sino quiere estudiar, trabake...", le dijo su padre, el tano Antonio, en aquel idioma cocoliche de entonces mezcla de castellano e italiano. Y tal como era norma y estilo, los hijos aprendían el oficio del padre. Así, "El Hugo" empezó a darle a la suela en aquellos tres pies de hierro, clavando las semillitas -así se llamaban los finos clavos-para asegurar el cuero., llegando a trabajar en la fábrica del famoso Di Paula. Después fue herrero de caballos y mulas, en aquel tiempo donde los cuadrúpedos tiraban los tranvías del transporte colectivo y los carros del Corralón Municipal -aún hoy instalado allí, al costado derecho del Cementerio Central-que recogían la basura por las calles de la ciudad. Cuando cumplió 18 años ingresó a la administración pública como empleado del Ministerio de Ganadería y Agricultura, en el Servicio Oficial de Semillas, como cocedor de bolsas de arpillera. Este cargo, fiel a su estilo conservador, "El Hugo" nunca lo abandonó durante su extensa trayectoria deportiva como jugador y entrenador, llegando a jubilarse como Jefe de esa repartición. Fue, también en esta actividad, un ejemplo de empleado público en aquel tiempo donde trabajar para el Estado era todo un orgullo y los funcionarios querían y defendían al país poniendo al servicio del empleador -que somos todos los uruguayos-- una honestidad acrisolada y el cumplimiento perfecto de sus horarios y tareas asignadas.

Fichado oficialmente en los menores de Central, "El Hugo" guardaba grandes recuerdos de "La Cumparsita" el cuadro de la Liga Palermo que había nacido a la vuelta de su casa, en el rancho que tenía ese nombre...

-"En la costa había ranchos donde nos juntábamos los muchachos para hacer comidas, divertirnos, bailar -contaba Bagnulo--. Allí fundamos el club con el nombre del rancho y poco a poco se tornó invencible. Juancito López que vivía allí, también frente al Cementerio, ya tenía vocación de entrenador y nos dirigía. Jugaban lo Viana --General y Julio--, el primero un fenómeno que triunfó en Central, Nacional y el combinado; Eduardo Montero; Vera de centreforward que también fue de Central y luego Rampla; Alfredo Pastori, un moreno que era boxeador".

La camiseta era roja, igual a la de Independiente, para rendir homenaje a la famosa línea media uruguaya que en ese tiempo, integrada por Ferrou, Nino Corazo -el abuelo de Diego Forlán-y Almiñana, triunfaba en el equipo de Avellaneda. "Nosotros éramos amigos de Almiñana, algo mayor nuestro, porque había jugado en Central y un día, él ya triunfando en Independiente, nos invitó a pasar una semana de turismo a Buenos Aires -rememoraba Hugo--. Fuimos a vivir a un salón que tenía Corazo en Avellaneda y por intermedio de él compramos la ropa para ‘La Cumparsita’, idéntica a la de Independiente".

Varias veces campeones de la Liga Palermo, Hugo Bagnulo guardaba un inmenso cariño por aquel equipo y el rancho que tenía el nombre de la inmortal pieza de Gerardo Hernán Mattos Rodríguez. Por este motivo, en el adiós para siempre que Fernando Morena intentó en el Cementerio del Buceo, frente al féretro cubierto con la bandera de Peñarol y Central, donde estaban los restos de su "padre deportivo", quebrado por la emoción y el llanto, el notable goleador de Peñarol sólo atinó a decir... "Falta la bandera de la Cumparsita...".
Hugo Bagnulo
Hugo Bagnulo con su amigo entrañable Juan López.
fuente: tenfield digital
Central hizo un final de película
30/8/09
En la hora, con cuatro actores menos, el palermitano le sacó el rol protagónico a River Plate
River Plate perdió dos puntos en forma poco creíble.

Cuando expiraba el tiempo adicionado por el árbitro Daniel Fedorczuk, Central Español que celebra las bodas de plata del título de campeón uruguayo que logró en 1984, homenajeó su historia con un triunfo hazañoso ganado en el último minuto de los descuentos con cuatro jugadores menos.

Habían sido expulsados Coelho, Semperena, Bayol y Juan Acosta. Los hinchas de River Plate (que vencía 2-1) se frotaban las manos y saboreaban la punta del Torneo Apertura.

El equipo (ayer negro y rojo) había marrado goles, pero la victoria estaba prácticamente consumada.

Sin embargo, sobre el epílogo del espectáculo las patriadas del arquero Damián Frascarelli y del volante Sergio Pérez hicieron que se cristalizara la hazaña.

Frascarelli parecía el "Loco" Gatti en sus mejores tiempos con el Boca de fines de los 70.

Salió jugando, eludió rivales y se sumó como uno más a las proyecciones ofensivas.

Al final fue decisivo con el centro enviado al corazón del área que Sergio Pérez tradujo en el gol del empate con un golpe de cabeza aprovechando que los defensas del oponentes quedaron estáticos como postes.

"Este es mi equipo. El que yo quiero en Central Español. Los jugadores deben actuar con personalidad y superar cualquier problema. Se dieron situaciones poco frecuentes. Quedamos con cuatro jugadores menos en los últimos minutos y todavía rescatamos un punto. Eso no es para cualquiera. Es un empate para valorar porque igualamos con River Plate que por algo está en la Copa Sudamericana", recalcó Obdulio Trasante. El técnico de Central Español recordó pocas emociones como la de ayer. "Tuve la suerte de estar en Peñarol cuando en los últimos segundos con gol de Diego Aguirre salimos campeones de la Copa Libertadores en 1987".

El dominio de River Plate, el golazo de Jorge Zambrana en una jugada plena de "tiqui, tiqui" y el primer gol de José Franco con la dársena quedaron empañados.

Carrasco planteó bien el partido. Fallaron los ejecutantes que malograron goles y tuvieron desatenciones grandes sin pelota como en la jugada del desenlace del partido.

Central Español se animó en el primer tiempo y al final dio un ejemplo de coraje.

fuente: ovacion digital